Capítulo 6: El jefe de mi novio.

Mire Carla y ella lo había notado, sabía que su 'diabetes' le estaba haciendo una mala jugada en el momento menos preciso, rápidamente David  y Dani empezaron a hablar y a Blas se lo llevaron fuera del escenario, a simple vista.. muy pocas personas se habían percatado de lo que estaba ocurriendo… 

David: buenas noches a todos! Se están divirtiendo? –dijo 

Los gritos fueron inmensos..

Dani: al parecer si –dijo con su encantadora sonrisa- por eso queríamos expresarles lo orgullosos que estamos que estén aquí con nosotros

Mientras David y Dani entretenían a las fans leyendo algunos de los carteles que estás tenían y haciendo unos cuantos chistes, Blas se fue detrás del escenario con ayuda de uno de los guitarristas de apoyo… por suerte los fans no se percataron de esto. Mire a uno de mis costados y la ******* de Silvia no se había dado cuenta de nada… varios minutos después Blas regreso al escenario.. se veía cansado y pálido… y no tenia la misma habilidad al cantar, la noche culmino con la canción "Don't give up my game” juntos despidieron al publico. Después de una larga noche poco a poco las fans empezaron a desaparecer del lugar… y me quede ahí sentada.. ya no quedaba nadie a mis lados.

Álvaro: vamos.. –dijo de la nada-
Tu: el esta bien? –mi voz se notaba preocupada, y eso fue lo primero en salir de mi boca-
álvaro: te diste cuenta? –me dijo mientras posaba su brazo alrededor de mi hombro, apegándome a el mientras caminábamos-
Tu: si.. lo note –eleve mi cabeza para mirarlo a los ojos, cautelosa-
álvaro: esta mejor… -me dijo tranquilizándome-
Tu: puedo verlo? –le susurre-
Álvaro: si.. vamos.. 
Caminamos por el pasillo el cual ahora estaba a oscuras y entramos a su camerino, lo primero que vi fue a sus padres luego a sus hermanos... y algunos de los chicos de la banda, su novia, y los chicos y mi ojos se fijaron inmediatamente en lo mas importante en estos momentos para mi.. blas. El se encontraba sentado aun sudaba, su remera estaba levantada hasta su pecho.. y se inyectaba su insulina… varias personas le hablaban pero el no respondía… su mirada se encontró con la mía me sentí pésimo al verlo tan débil.

Blas: déjenme solo –dijo con voz neutral- solo quiero que se queden mis padres
Silvia: yo puedo quedarme verdad bebe –le dijo con su típica voz fastidiosa-
blas: ya dije que solo mis padres –le repitió-

Todos salimos.. estábamos sentados en un pequeño lugar donde habían algunos asientos, agua, café, sodas, entre otras cosas.. algunos bebían para tratar de calmar sus nervios..

Tu: voy al baño…

Me levante y puse mis pies en marcha. El baño mas cercano quedaba pasando por el pasillo del camerino de Blas.. y no pude evitar escuchar.. estaban gritando..


Maria Jesus: hijo cálmate
Blas: como quieren que me calme! Estoy harto –la verdad mi cuerpo se paralizo por completo.. nunca había escuchado ese tono de voz en el-
Maria Jesus: tienes que controlarte –dijo pasando su mano en su hombro, acerque mi vista mas al pequeño hoyuelo de la puerta-
Blas: NO! Es muy fácil decirlo... como no son ustedes quienes están pasando por esto! –les volvió a gritar-

Escuche como algo se rompía contra la pared y luego caían los pedazos al suelo.. Blas había lanzado un vaso, debido a su enojo

Maria Jesus: te pondrás peor hijo, cálmate –su voz se escuchaba entre cortada.. Hasta pude escuchar sus sollozos-
Blas: déjenme en paz!


Escuche algunos pasos y me aleje instantáneamente, corriendo hasta el baño.. cerré la puerta en cuanto estuve dentro, pero aun podía ver por esta, la puerta se abrió bruscamente y vi como Blas salía caminando rápidamente como alma que lleva el diablo.. en un rápido impulso empecé a seguirlo a paso lento.. el no se percato de mi presencia.. note como los músculos de su espalda se contraían.. sus puños estaban cerrados, apretándolos con fuerza.. hasta que lo perdí de vista.. Salí del estadio y camine una cuadra.. y me detuve en un callejón sin salida en donde escuche sollozos.. en este apenas se podía colar la luz de la luna.. mi corazón se acelero cuando vi como Blas golpeo una de las paredes con todas sus fuerzas..

blas: POR QUE A MI! –grito- que hice Dios para merecer esto! En que me he equivocado! –su voz estaba entrecortada-

Apoyo ambas manos en esa pared, note como uno de sus nudillos estaba rojo, con esa mano había golpeado la pared.. su mirada se dirigió al suelo.. y no se movió.. me preocupe..

Tu: estas bien? –el solo levanto su rostro pero no me miro, su vista se quedo en una de esas paredes-
Blas: que haces aquí? –me dijo intentado controlar sus ganas de gritar- no estoy de humor para hablar con nadie.. y mucho menos contigo –eso me dolió, pero no podía dejarlo ahí, solo, en ese estado-
Tu: yo se que esto debe ser difícil pero… -me interrumpió-
Blas: lárgate!
Tu: no lo haré  –le dije firme, entonces rápidamente se volvió hacia mi, sus ojos estaban oscurecidos, su rostro estaba completamente rojo, apretaba sus puños con mucha mas fuerza, cubierto de ira-
Blas: este no es tu asunto… vete de aquí, no me conoces, no sabes nada de mi, no tienes idea de lo que siento ahora y nunca la tendrás.. tu solo eres una chiquilla mas que vive en su mundo de rosas y.. –no lo deje continuar, lo abrace con todas mis fuerzas a pesar de lo que había dicho, yo sabia que lo que salía de sus labios era producto al enojo y la impotencia que sentía en ese momento-
Blas: suéltame –me susurro débilmente-

No le preste atención, solo lo abrace con mas fuerza, y acaricie su espalda de arriba hacia abajo en señal de apoyo.. en señal de que no estaba solo.. no sabia que decirle… las palabras no salían de mis boca..

Tu: todo estará bien.. todos están contigo en esto Blas.. y tu lo sabes… aunque en este momento no lo creas así –le susurre contra su oído-

Fue entonces cuando sus cálidos brazos rodearon mi cintura con fuerza, y su rostro se hundió en mi hombro.. poco a poco empecé a sentir como mi hombro se humedecía… el estaba llorando por el dolor y la angustia, por no poder hacer algo para que su enfermedad no controlara su vida…

Blas: no quiero morir a causa de esta maldita enfermedad –susurro con la voz entrecortada en mi oído-
Tu: claro que eso no pasara.. tienes los mejores tratamientos.. el mejor apoyo… tu familia esta ahí y lo estará siempre blas…

El no me contesto y estuvimos así, abrazados de pie.. un muy buen tiempo.. con mi mano libre acariciaba su suave cabello… un largo tiempo después sentí como uno de sus brazo rozaba mi espalda.. al parecer estaba secando sus lagrimas y luego levanto su rostro de mi hombro, y soltó mi cintura… me miro apenado por unos minutos y yo lo abrace de nuevo.. hundiendo mi rostro en su pecho

Blas: debes pensar que soy un niño llorón –dijo con voz ronca, debido a las lagrimas-
Tu: eso nunca… creo que eres un gran ser humano
Blas: gracias por esto –dijo abrazándome-
Tu: no hay de que.. entiendo que hay momentos en el que la vida nos pone contra la espada y la pared… pero tienes que “creer” y seguir adelante cada vez que caigas…

En ese momento recordé el collar que llevaba en mi pecho… tenia una cruz y una imagen de Jesús del lado contrario… la saque de mi cuello y se la coloque a Blas...

Blas: que es esto?
Tu: ese collar me lo dio mi madre la primera vez que partió a Latino América, me dijo que cuando me sintiera mal o que las cosas no tenían sentido.. lo apretara con mis manos contra mi pecho y le pidiera a Dios fuerzas... y siempre vería una luz entre la oscuridad 
Blas: yo.. no puedo aceptarlo.. es muy especial para ti –dijo intentando quitárselo pero lo detuve-
Tu: no.. es un regalo.. tu lo necesitas mas que yo… -le dije mirándolo tiernamente a los ojos-
Blas: gracias… y.. es mejor que te vayas.. ya han pasado varias horas y Álvaro debe estar preocupado
Tu: prometes que estarás bien?
Blas: lo prometo
Tu: Hasta luego Blas...

Pero en cuanto di unos cuentos pasos sentí sus cálidas manos sobre mi brazo..

Blas: espera.. yo…